Si pudieras escuchar la voz del alma
admirarías la dulce melodía
que interpreta.
Mi alma es una joven anciana,
viste de blanco cuando el rojo
de la sangre la arropa con su vestido.
Al salir el Sol, ella se engalana
de estrellas y sus profundos ojos
te penetran sin que lo sientas.
Mi alma sonríe ante las tempestades
y no retrocede ante el enemigo.
Ella endulza la amargura.
Cuando todo está perdido aparece,
te abraza y te alza hacia el infinito.
Es lo más grande en mi interior.
En su grado de amor todo lo absuelve.
Observa como la gente entra y sale
de mi vida, van y vienen, mientras ella
no se inmuta, permanece impoluta.
Mi alma pinta paisajes dentro
de mi corazón, con sus dedos de colores
los inunda de garzas y aves reales.
MarianGardi©

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