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Ni muerta me vencerá tu desventura Por las victimas del Maltrato de Género
Me senté descalza a ver pasar el entierro
y era yo el cadáver que portaba el féretro.
En el corazón tu amor se estampó en mi grito,
caballos de letanía trotaban en mi plegaria,
cuando te dije ¡A mí no! ¡Piensa en tus hijos!
Vi fuego en tus ojos yermos,
vi llamas acariciando el sueño,
jugué a tocarme y me respondió el viento.
El cielo se ocultó de pronto
entre dos nubarrones negros mientras
la nieve estallaba en el roto silencio.
No hay rencor en mi corazón blanco,
sólo queda tristeza en el desamparo.
Hijos quebrados, muñecas rotas,
sangre en el techo, odio de ciegos.
Matriz que antaño sólo fue un juguete.
Eva de la humanidad velada en negro,
no permitas que la muerte adelante a tu cuerpo,
mientras duermes desnuda en un rincón del trastero.
Observa el camino mujer de piedra,
desierto, estepa, hielo, quimera,
bastos que no han de dañarte si tú no los dejas,
dagas, manos resecas, cristales rotos en las ojeras,
senda de hormigas en la garganta, que no mereces,
que no son nuestras.
Despierta mujer ¡despierta!
ya es hora de levantarse,
la Luna durmió serena y las aguas
ya están quietas.
Mariangardi©
