fuese la Tierra que nutre,
si fuera la lluvia
que nos da la Vida.
Si la Navidad aconteciera
cada día en los corazones
que viven por pasión,
sin saber nada de su existencia.
Si el niño olvidado
clamase en nuestra sangre.
Del cielo caería un alud
de flores multicolores
que alfombraría el Planeta.
Si de verdad fuese Navidad,
no sólo en las vitrinas de Maya
donde existen espejos difurcados,
extorsionados,
o en el bolsillo de los pasajeros.
Entonces el corazón de los viandantes
y el de los peregrinos,
explotaría de gozo en mil partículas
y sus rayos serian contagiosos.
Si de verdad la Navidad
fuera un nacimiento en
nuestro interior,
entonces por arte de magia
surgiría el Mundo Nuevo,
la Ciudad Prometida.
MarianGardi©
Vivamos la Navidad
Hay un bebé que quiere nacer
en el corazón.
Permitamos que surja el Misterio en nuestro interior,
y tengamos tolerancia y compasión hacia nuestros semejantes.
Como dijo Jesús en la parabola de la diez virgenes(25:1-13): "Que no les falte nunca aceite a vuestras Lámparas"